Qué ver en Ávila en un día

Considerada la ciudad mejor amurallada del mundo, Ávila, la capital de la provincia homónima, es considerada Patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Y es que esta ciudad respira historia y encanto medieval a través de sus templos, sus palacios, sus fortificaciones y sus iglesias.

El tiempo tras la muralla de Ávila parece haberse detenido. Esto la hace una ciudad diferente y por eso es un foco permanente tanto de turistas nacionales como extranjeros. En esta pequeña guía, te ofrecemos un itinerario ordenado y detallado para que puedas disfrutar de esta ciudad en un día sin perderte sus principales atractivos.

La Muralla

El emblema de la ciudad, es un excelente punto de partida para nuestro recorrido, con unas 88 torres distribuidas a lo largo de 2500 metros, es de las pocas murallas en el mundo que está completa y en excelente estado. El recorrido que se puede hacer sobre ella, es de unos 1700 metros y a paso tranquilo. Disfrutando las vistas y sacando fotos, podrás hacerlo en poco más de una hora.

La muralla, fue construida a finales del siglo XI, tras la reconquista de la ciudad y para evitar posibles ataques. Cuenta con 9 puertas de acceso. Entre las más visitadas, podemos mencionar la Puerta de Alcázar y la Puerta de San Vicente.

La Catedral de Salvador de Ávila

Finalizada en el siglo XIV, tras 300 años de construcción, es considerada la primera Catedral gótica de España y fue la primera iglesia del país en ser considerada Patrimonio de la humanidad. 

Inicialmente construida como templo y fortaleza defensiva, esta catedral de granito, que en sus orígenes era de estilo románico, está integrada a la muralla lo que la convierte en una edificación muy particular. 

La entrada a la Catedral, requiere de un pequeño importe, pero se puede acceder todos los días tanto en horarios de mañana como de tarde.

Plaza del Mercado Chico

Bajando la calle de la Catedral, en el corazón mismo de la ciudad, nos encontramos con una de las dos plazas principales de Ávila. En ella, antiguamente estaba el mercado y actualmente se encuentra el Ayuntamiento y otros edificios administrativos.

Desde esta plaza, que es totalmente peatonal, podrás apreciar todo el estilo medieval de la ciudad, además de poder disfrutar un momento de relax para tomar algo en sus magníficos bares y terrazas.

Plaza del Mercado Grande

Conocida también por el nombre de Plaza de Santa Teresa de Jesús, podría decirse que en ella estaba el mayor mercado de la ciudad y actualmente también es zona de bares y restaurantes.

En esta plaza nos encontramos con la Puerta de Alcázar, que es la más grande de acceso a la muralla. Frente a ella se encuentra la Iglesia de San Pedro, un templo románico del siglo XII.

Convento de Santa Teresa

Situado frente a la puerta del mismo nombre, en la parte sur de la muralla, se encuentra este convento construido en 1636 sobre la casa natal de Santa Teresa. Dentro de ella se encuentran las reliquias de la santa así como la habitación en la cual nació.

Este convento, de estilo barroco, se ha convertido en uno de los destinos más importantes para creyentes de todo el mundo.

Basílica de San Vicente

Construida en el siglo XII, esta iglesia de estilo románico hispánico, es el segundo edificio religioso de mayor importancia después de la Catedral. Está construida fuera del perímetro de las murallas donde se cree que San Vicente y sus hermanas fueron martirizados en el 300 DC. 

Este espacio, fue declarado Patrimonio Nacional en 1882 y Patrimonio de la Humanidad en 1985. 

Monasterio de Santo Tomás

Fundado en 1480 en honor a Santo Tomás de Aquino, este monasterio que se encuentra fuera de las murallas, fue obra de los Reyes Católicos, que también lo usaron como palacio de verano.

Actualmente, en su interior funciona un museo con una gran cantidad de objetos que datan de la edad media y de todas partes del mundo, lo que consiguen que sea una visita imprescindible para conocer la historia de esta ciudad.

Puerta del Carmen

Construida en el siglo XIV para facilitar la entrada y salida de carros, es la única puerta de la muralla con un campanario encima. Su nombre se debe a que allí había un convento Carmelita y más adelante una cárcel provincial por lo cual también es llamada Arco de la cárcel. Actualmente aquí se encuentra el Archivo histórico municipal, al cual puedes acudir para obtener mayor información.

Desde este punto, se pueden realizar algunas de las mejores fotos de la muralla, así como tener una interesante vista desde el norte de la ciudad.

Mirador de los cuatro postes

Llegando al final de nuestro recorrido, que mejor que hacerlo desde el lugar donde puedes disfrutar de una vista panorámica de la ciudad y su muralla.

Este mirador, compuesto por cuatro columnas dóricas de 5 metros de altura unidas por un arquitrabe, se encuentra en las afueras de la ciudad cruzando el río Adaja y es el punto final de nuestro recorrido.

A partir del atardecer, tendrás una vista excepcional y entrada la noche, podrás contemplar la muralla totalmente iluminada.