Entre encinas y alcornoques
Se podrĂa encontrar el sentido de la vida; entre encinas y alcornoques, Âżpor quĂ© no?. En cualquier lugar, en cualquier momento, uno puede ver claro, uno puede conectar los puntos. El tiempo vuela, sĂ, pero no pasa en balde. La lucidez cada vez está más cercana. Cada segundo es más valioso. Cada lugar, más bello. Cada persona, un motivo más para darlo todo. Aunque sĂłlo sea por un instante.
El futuro es dorado, para los que saben que no existe. Dorado: qué precioso nombre para un caballo. Entre encinas, entre alcornoques. A escasos kilómetros de donde nació mi abuelo paterno. Qué momento. Qué clarividencia.
octubre 14, 2008 7 comentarios






