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Mis botines azules


Sí, estoy escribiendo un post sobre unas zapatillas de deporte.

¿Por qué?, porque han venido conmigo en todos mis viajes desde que las compré en Dublín en el verano de 2004.

A saber: Irlanda, Hungría, Inglaterra, Turquía, Serbia, Austria, Bulgaria, Italia, Francia, Portugal. Y mejor no escribiré los lugares de España que han pateado conmigo.

Rumanía, enterita, excepto un par de ciudades importantes.

Son sencillas, agradables a la visión, cómodas de llevar.

Realmente, esto último ya no lo son. Pero me da no sé qué tirarlas. No puedo. ¿Os ha pasado esto con algo?.

17 comments

1 edinne { 06.23.08 at 10:17 }

Dejé de cogerle ese cariño a las cosas después de la escena del basurero de “Dentro del Laberinto”, pero es que esos botines (o zapatillas) ya no son cosas, son compañeros. No los tires.

2 Miriam { 06.23.08 at 10:46 }

La verdad es que tienen un color azul precioso. Pero tiralas ya!! Y comprate unas nuevas, como el que se compra un billete para recorrer otros 8 o 10 paises del mundo… Zapatillas nuevas auguran nuevas aventuras. Hay que mirar al futuro.

3 Laura { 06.23.08 at 10:52 }

Si, me ha pasado muchas veces. Pero he aprendido a desprenderme de las cosas (una de las lecciones de mudarse de continente y luego de ciudad varias veces) pensando que todo tiene un ciclo útil y hay que aceptar los cambios y disfrutar de la renovación.
Saludos.

4 Manuman { 06.23.08 at 11:05 }

¿De dónde habréis sacado los sevillanos que eso se llaman botines? Buéh, después de este pequeño apunte léxico, lo que te digo es que te compres ya unas nuevas, hombre. Que por foto no se nota, pero ya deben de oler a perros muertos ¿o qué?

Son chulísimas, la verdad. Me gusta el azul y el diseño, pero seguro que tu ves muchas cosas más en ellas que nosotros: recuerdos. No los vas a perder por cambiar de zapatillas, pero hay que seguir caminando.

5 banyuken { 06.23.08 at 13:48 }

@edinne: no quiero.

@Miriam: tienes razón. Pero no quiero.

@Laura: esa es la postura más racional posible, y quizás la más acertada. No me suelo apegar a los objetos de esta forma. Pero esta vez es distinto. Es que no puedo.

@Manuman: sí, si tenéis razón. Pero me quedo con ellas. Al final las acabará tirando mi madre.

6 Manuman { 06.23.08 at 14:07 }

Mételas en metacrilato. XD

7 Banyú { 06.23.08 at 14:50 }

Estilo corazoncito de Ironman, no es mala idea…

8 Marilín { 06.23.08 at 19:17 }

Sí, me ha pasado muchas veces. Tíralas.
Y haz lo mismo con cosas no materiales también, solo tú sabes cuando algo se termina, y entonces ya no hay vuelta atrás.

9 banyuken { 06.23.08 at 23:42 }

@Marilín: es curioso, pero con las cosas no materiales no tengo ningún problema. Me despego rápido, aunque eso provoque cierta imagen de frialdad. Para nada, guardo los recuerdos imborrables, los positivos, pero cierro la puerta y sigo caminando. Con las cosas materiales, generalmente también, pero con estos botines…

10 Aida { 06.24.08 at 14:58 }

No las tires! Yo es que lo guardo todo…y me gusta reencontrarme con vestidos, zapatos, cuadernos, pasaportes, anillos… cuando ha pasado el tiempo. Eso sí, cómprate otras!

11 franKeinas { 06.24.08 at 18:15 }

Curiosa y agradable entrada. Yo también le pillo un cariño horrible a mi calzado. Sin duda la prenda que con más mimo escojo y en la que menos me importa gastar. Yo soy incapaz de tirar unos deportivos, tengo algunos guardados totalmente destrozados y no los puedo tirar porque me pasa como a ti, empiezo a recordar todo lo que patee con ellos y…

12 Banyú { 06.24.08 at 19:48 }

@Aida: no lo haré, pero sé que mi madre lo hará.

@franKeinas: grande, no estoy loco, ¡bien! (o, al menos, no estoy sólo XD).

13 Antonio { 06.25.08 at 0:01 }

Se me saltaron unos lagrimones de cocodrilo cuando mi padre me dijo que fuera a tirar al contenedor nuestra vieja tele Philips, esa que yo creo que media España ha tenido, la que mis padres compraron para el mundial de Naranjito.

En el camino al contenedor pasaron por mi cabeza varios partidos de fútbol, las olimpiadas de Barcelona, la caída del muro, la extinción de la URSS, tantas cosas que vimos en esa pantalla…

El cubrimiento era de madera y para cambiar de canal tenías que levantarte a dar al botón correspondiente, la sintonización era con ruedas…

En la actualidad el objeto por el que siento algo parecido a lo que tú sientes por tus zapatillas es mi reproductor de mp3. Me lo regalaron los Reyes del 2005 y me ha acompañado a todos los sitios. Me apetece un montón un iPod pero no lo compro por no jubilar a este…

Abrazo

14 Bari AC { 06.25.08 at 17:28 }

Banyu….
Tio, necesitas un poco de aire. El calor de Sevilla comienza a afectarte demasiado.
Un fuerte abrazo!

P.D: Te tengo que pasar un poco de material para tu blog que seguro te encantará. Un regalito. Pero antes lo tengo que procesar. Ya te avisaré 😉

15 Banyú { 06.25.08 at 17:33 }

@Antonio: tío, yo tenía esa tele, pero no Philips, sino Telefunken. En cualquier caso, la descripción es perfectamente aplicable.

@Bari: cuando quieras, me tienes intrigado.

Un fuerte abrazo a ambos.

16 Mias! « Ex-expatriada en Rumania { 08.15.08 at 10:07 }

[…] aqui once dias de mis vacaciones de verano) e iré con ellas puestas a patear por el País Vasco. Parezco Banyuken, enseñándole al mundo mis […]

17 Hacer la maleta | Blogueo, luego existo { 05.27.09 at 9:57 }

[…] cosas que me gustaría llevarme y no lo haré, porque no estoy apegado a los objetos materiales (salvo honrosas excepciones). Hay varias personas que me gustaría seguir viendo y no podré. Algo de ellas me llevo en la […]